miércoles, 30 de junio de 2010

esa necesidad imperiosa de cambiar los muebles de lugar

el silencio y la quietud
agarrar una bolsa de basura bien grande, sin saber qué es lo que va a terminar ahí,
(sabiendo que algunas de esas cosas van a provocar arrepentimiento después)
una reubicación en la sala de los días, con la meta de no perder más tiempo, ni un minuto
la sonrisa al amanecer, la sonrisa por la luna llena
el desvelo porque sí
las conversaciones acerca de la nada, las preguntas incidiosas
la repetición de un racconto, la conversión de los verbos
una expedición al cajón mental de los recuerdos, con una lupa en una mano y un mapa en la otra
películas y música nuevas
lápices de colores para pintar mandalas
el llanto inesperado, la angustia invasora
las voces del resto del mundo, con sus experiencias y sus consejos listos para ser traducidos
el amor en estado puro en forma de abrazo concreto y sincero
los días buenos y los días malos, la certeza de la inmutabilidad
la finitud inminente de la vida, con amigos hasta la madrugada
caminar hacia ningún lado y el escape sin movimiento
crecer