martes, 24 de agosto de 2010

hombre barbudo enfadado con dos mujeres y dos espectadores

Usted estará tan por encima que dará gusto
entonces yo sabré que el sistema ha funcionado
y empezaré a rehabilitarme furiosamente
pondré el despertador a las tres de la mañana
suspenderé mi vida conyugal
y las demás recaídas que conozco
para que, sólo queden las que no conozco
y a lo mejor poco a poco un día estaremos otra vez juntos tía
y será tan hermoso decir...
ahora nos vamos al centro y nos compramos un helado
el mío todo de frutilla
y el de usted con chocolate y un bizcochito.




tengo dos gotas de vino guardadas en 31 canciones. una foto mirando hacia abajo a punto de saltar. tengo de señalador un boleto de colectivo de un día triste. tengo el sonido del mar dentro de un violín. tengo una gotera que aprendí a amar. libros viejos, pero viejos de veras, con las hojas amarillas y olor a fotografía blanco y negro y jopo y gomina. tengo que aprender a atarme los cordones y a cortar la comida, a viajar en el micro escolar y a dormir la siesta cuando suena esa canción que es un embole, pero después viene la merienda y el atardecer desde la ventana y la tele para mí. ¿sabés cómo se dice mariposa en inglés? ¿y elefante? ¿sabés cómo se dice elefante en inglés? tengo una libreta llena de globos sueltos, como flecos coloridos que se escaparon de una bufanda de palabras. tengo un montón de mayúsculas guardadas en un cajón de madera, junto a una taza naranja, un cordón huérfano y tinta china guardada desde 1986. tengo una mesa que me bienviene por las noches y me echa por las mañanas. tengo una escalera que lleva al techo, pero del lado de adentro. un gato negro se subió ahí la otra noche y yo me estiré para sacarlo. tengo números de teléfono en una agenda de papel, a los que con gusto llamaré desde la bañera para ahogar mis penas. tengo un tren que tomar a rosario, santiago del estero o villa del parque. tengo medias blancas y medias de colores. tengo una visa vencida al país de la locura y la quiero renovar, pero esta vez que sea con menos derechos y obligaciones, por favor. tengo un encuentro en la torre eiffel un día nublado de octubre, con la persona que me enseñó cómo extrañar. tengo dos pares de anteojos que volaron desde el mar hacia mí en una maravillosa caja de colores, con un gallo, una botella del tamaño de mi mano, un tatuaje en las manos y un gato famélico. restos de un sueño que no me acuerdo pero desperté con el anillo en otro dedo. algo debo haber querido recordar y no sé qué habrá sido. qué es. qué será. qué sería. tengo ganas de escribirte una canción. tengo una llamada en espera. zapatillas de colores y un deseo navideño que olvidé en un cuaderno cuadriculado. tengo papel de regalo usado que será para volver a ser papel de regalo usado que será para volver a ser papel de regalo usado. un documental de cómo es mentira que el hombre viajó a la luna y con eso, se borrarían todos los testimonios de una generación entera que alucinó mirando el gran acontecimiento por la televisión. ¿sabés por qué lloro? le pregunté. sí, porque no nos vemos mucho, me contestó. ocho años después. tengo sal y agua y miel y cereza y vino y semillas de girasol. tengo el perfume de grasa que me recuerda a alguien a quien así recordé. eso me recuerda que tengo un recuerdo lindo olvidado con bronca. tengo quince años y el pelo recién cortado. tengo un caleidoscopio esdrújulo. tengo ganas de olvidarte casi mecánicamente me ocupo de ello todos los días desde que me levanto hasta que me acuesto. el desafío es a la hora de cerrar los ojos. tengo un perfume apoyado en dos lunares y huele a café con leche y películas en la cama. tengo un amigo distinto para cada necesidad, a los que abrazo democráticamente y sobre los que reposo con más alivio que de costumbre desde que me tropecé.

en realidad quería decirte que hoy se terminó nuestro romance. no podés ser tan bonito. no lo soporto más. hagamos la división de bienes de manera sencilla. yo me quedo con todo esto y más. y vos. vos quedate con el boleto de metró empapado en lágrimas, que te dejé ese lunes trece. me levanto la galera y te despido caminando hacia atrás, con el viento envolviéndome en mi cabello y en mi piloto violeta. aurevoir.

-En general me distraigo del vacío escribiendo lo que deseo perpetuable.