domingo, 10 de octubre de 2010

las sábanas, testigo de tu cuerpo desnudo

hago la cama
no me levanté recién
más bien hace unas cinco horas
es domingo y los domingos me gusta hacer la cama
no apenas salgo de ella
eso jamás
jamás

pongo los bitel
sgt pepper
orden + música
el ritual que aprendí cuando pasaba las tardes
después del colegio
escuchando fito páez
y pasando un trapo por el piso de mosaico
o cerámica
nunca entendí la diferencia
verde

abro las ventanas
retiro el acolchado amarillo
que me regaló mi madre apenas me mudé a esta casa
los regalos institucionalizados de mi madre
son todo un tema de conversación
como el secaplatos que nos compró cuando me casé
o las zapatillas cuando cumplí 18
lo sacudo y retiro la frazada naranja
esa que me regaló J
un domingo soleado como este,
pero en ese entonces estaba enamorada

retiro las sábanas lilas
las primeras que lavé en mi casa
las primeras sobre las que lloré por amor
las que más me gusta usar
las primeras que tuve en mi vida de soltera
si esas sábanas hablaran
contarían lo pajera que soy

sacudo los almohadones
son de pluma
como el de Quiroga
pero los míos guardan entre sus plumas, mi sueño de escribir
ok, eso último fue malísimo
debo estar leyendo mucho... bueno, no importa
son cómodos y los amo
un amante que tengo me los hizo conocer

veo que el gato estuvo despuntando
su vicio instintivo
de afilar sus uñas en el borde del colchón
y pienso que maravilloso dejavu
me separé porque sus gatos eran insoportables
y ahora, yo tengo uno by my own


tiendo la cama y pienso
en la vez que me hice pis
y mis papás me hicieron la cama
mientras yo me dormía parada
y por más que yo me sentía en falta
supieron no retarme

tiendo la cama y me acuerdo
de la cama de mi mamá y
del olor de su pelo en la almohada
de jugar de mano con mis hermanos hasta desarmarla
de las luces de la tele reflejándose en su cara dormida
de esa noche de febrero en que me recibí de mujer
(y no estoy hablando de sexo)
de las inyecciones en esa cama
de mi mamá haciéndola conmigo de fiebre
de las fotos con mis juguetes en esa cama

tiendo la cama y me acuerdo
de las noches hablando con Alejandra
y Donna dándonos vuelta todo alrededor de nuestros cuerpos acostados
de las charlas sobre su frazada roja
compartiendo un cenicero
las volutas de humo interceptaban polillas
y nosotras planeábamos cambiar el mundo

hago la cama
porque tal vez hoy reciba visitas
pero la tiendo desprolijo
así no creo que la tiendo porque viene alguien
latiendo

la tiendo porque me gusta tenderla