sábado, 24 de diciembre de 2011

Que solo y triste voy a estar en este cementerio

las monedas que guardé los últimos 12 meses fueron a parar a un rompecabezas con dibujos de Keith Haring. entonces la cena de fin de año me tiene con dos hamburguesas a la mesa, una ensalada de tomate y albahaca (albahaca), una de chauchas y huevo y una de tomate y arvejas. un vaso de agua con jenjibre. de postre, turrón con maní. y sémola crocante en barra. a quién quiero engañar, es un menú de mierda.

hoy estuve todo el día despidiéndome del año. del año en que conocí la muerte, del año que terminé con un gran amor. //Qué calor hará sin vos en verano. //del año en que despedí gente que se iba, y gente que se quedaba, porque la que se iba era yo. del año en que conocí la tristeza más salvaje, la que me llevaba de paseo por insomnios y horas de siesta, siestas de horas. de la tristeza que ni un viaje a Rosario pudo calmar. de esa tristeza que se sentó en el living de mi cabeza como si alguien la hubiera invitado a tal cosa, se sirvió un vaso de whisky y se sacó los zapatos. de una tristeza que ni los pelos de mi gato naranja por toda la casa pudieron distraer. y fue tan fuerte este año que, ¿qué decido? pasar la noche de año nuevo sola, en mi casa. the perfect plan.

si no fuera porque hablé hora y media por teléfono con una de mis amigas de la secundaria (Con Todo Lo Que Eso Implica), creo que podría haberse ganado la cucarda más gorda que haya en la categoría "Momentos depresivos bajo el método Bridget Jones".

Mientras tanto, me corto varios pedazos de la hamburguesa -que ya se enfrió, por supuesto- para así solo dedicarme a tomarlos con el tenedor en la mano izquierda, y con la derecha seguir seleccionando piezas de color y no color. caigo en la cuenta de que aquí y ahora somos mi gato, el rompecabezas y yo. y azul, de Los Piojos, que está rayado justo en Vals Inicial y me quiero cortar las pelotas, qué noche de mierda, tendría que haber ido a comer con la familia de mi mamá, con las tías, el vithel thoné que hizo la tía (seguro) Dora, con mis primos y los hijos de mis primos, que son algo así como mis nietos hermanos y la casa del 3228 era la base de operaciones de las fiestas de fin de año y yo acá, con un rompecabezas de 1000 putas piezas putas, un gato que se para adelante del ventilador y yo creo que me quiere imitar cuando hablo ddeellaannttee ddee llaass aassppaass yy ssee eessccuucchhaa ggrraacciioossoo y Gustavo y Darío habrán gastado montón de plata en pirotecnia. yo me acuerdo re bien de las pirotecnias de los últimos años, de las pirotecnias flacas y las abundantes. de las pirotecnias tristes decretado el duelo nacional, de las nuevas pirotecnias y las tradicionales. y falta poco menos de una hora para la medianoche, para el año nuevo propiamente dicho, pero los vecinos de abajo están haciendo un asado en la vereda (¿no es hermoso eso?) y entre molleja y molleja están tirando unos tiritos de mentira.

el gato se asusta, corre de acá para allá, como si fuera tomy o daly en feliz navidad, y él fuera el gato con un cohete de mecha corta prendiéndose fuego en la punta de su cola. y yo lo agarro, pero basta que ¡pum! otro bombazo y se asuste y el lugar más seguro es ninguno para sus oídos y qué estará pensando este gato, ¿creerá que ganaron los aliados?