martes, 7 de febrero de 2012

no conocía otra razón que una razón por cada día

y una batalla por las noches. supo que iba a morir cuando, al amanecer, la idea de la muerte dejó de molestarlo. Si Farah Faucet no lo llamaba, se iba de copas con Steve McQueen. Me confundí una tapa de Almendra, la del payaso, con la del pescado. Suena un blues de una banda que se plantó en el medio de la Plaza y yo miro a los artesanos, esa patria vendedora, siempre firme junto a la plaza. pasa el camión de basura y se detiene frente de la clínica. No sería de lo peor que te internen en una clínica que dá a una plaza donde siempre es viernes? Me enamoro cada tres, tres minutos y medio. veo un melenudo, un morocho de gorra un barbudo colorado. todos me gustan, con todos me caso. uno de rastas y un pelado. Hay un ruludo de remera roja, con una estampa del Chapulín Colorado. Raphael. Escándalo. Entonces mi corazón se derrumba en cascotes cuando veo al morocho de gorra chamuyarse una flaca, alta, divina, de pelo largo, que aceptaba con elegancia todos sus regalos, esas artesanías que durmieron más de una siesta sobre el plush bordó. Voy al baño. Cruzo la calle angosta y empedrada. La luz naranja me permitió ver una carta tirada en el piso. Es de póker y está dada vuelta. Me agacho, la agarro, la miro. Está bien. Hoy la suerte está de mi lado. I'm not a social girl. Para llevar vasos llenos, la bandejera trae vacios vacíos. Hay un negro, un senegalés, un camerunés, un costamarfilés como el que hoy me vendió el anillo más lindo y más trucho que podés imaginarte. Veo la belleza del gesto de brindar. de mirarse a los ojos,de tomarse un chinchin para desear fuerte algo, un amor, un año felíz, un nuevo trabajo, un kilo de cerezas. Nuestra mesera tiene un tatuaje de un micrófono y yo me pregunto ¿querrá ser locutora? ¿querrá ser cantante? ¿querrá ser micrófono? se aleja quitándose pelusas blancas de su remera negra. se las quita con nervios, sabiendo que luego encontrará veinte pelusas más. y rezongando inonomatopeyablemente. Hay una convocatoria de fumadores peronistas. Una mujer se rie fuerte por calle Corrientes. ¿Cómo será su desayuno mañana? Mucha gente esperando el colectivo. Suena Libertango. no. escuchar Libertango en Plaza Dorrego es demasiado. entonces me decreto que esta sesión de turismo porteño llegó a su fin.