jueves, 20 de septiembre de 2012

-¿Dormís? -Un montón.

El cuarto está lleno de hongos
la televisión encendida en mute
la ventana recién cerrada
todavía se escucha el ruido de la calle
un colectivo que frena
una planta que florece
la lluvia
y olor a cebolla fríta. 

Vos dormís y yo te hablo
aunque estés con los ojos cerrados
te hablo igual
porque después de todo
me escuchás con los oídos
y porque me gusta hablar
con la televisión prendida 
y la ventana cerrada.

Y no esperar hasta mañana
cuando el sol atraviese el vidrio
ahora es nunca 
charlas agotadoras
hasta que los ojos se cierran
y la mirada se ensordece

[estrella de mar
luna con nubes
volar a tus pies
tender la cama
echarme a correr
milagro y socorro]

tapados hasta las narices
no hay luna llena, hay luna sonriente
que descansa en el cielo
como mi papá

mientras ella se estira y se extiende
muestra los dientes
cuarto creciente 
nosotros en el cuarto menguante
porque la habitación nos hace
cada vez más chicos, más apretados
más uno 
menos dos. 

Última página
anillo en el dedo anular de una libreta de bolsillo
promesas de eternidad
nunca nada dura para siempre
pero igual
ámense
a muerte
a merced
a dormirse.